” Secuestro de la democracia”, esto es el TTIP

PRESENTACION FUENLABRADA SOBRE TRATADO TRANSATLANTICO DE LIBRE COMERCIO E INVERSION ENTRE EU Y EEUU


José Mora. Colaborador círculo Podemos Fuenlabrada

Hoy os daré muchas noticias malas, pero empezaré con una buena: ganaremos esta batalla y para ello debemos usar la estrategia del vampiro: sacar a la luz estas negociaciones para matar a su plan “. Estas palabras son de Susan George que ha hecho suyas nuestra eurodiputada Lola Sánchez, y que hoy son nuestras y debemos utilizarlas para informar del peligro que supone este tratado.

Veamos los detalles de lo que muchos consideran el mayor ataque a la democracia europea desde la Segunda Guerra Mundial.

El TRATADO (versión oficial)

El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, es un tratado que se está negociando en la actualidad entre los Estados Unidos y la Unión Europea para “aumentar el comercio y la inversión entre la UE y los EE.UU. haciendo realidad el potencial sin explotar de un auténtico mercado transatlántico que genere nuevas oportunidades económicas de creación de empleo y crecimiento mediante un mejor acceso al mercado y una mayor compatibilidad reglamentaria y marcando una pauta en materia de normas mundiales”Para lograr este objetivo,  “el Acuerdo estará formado por tres componentes clave:

  1. a) Acceso al mercado, en la actualidad casi todos los productos tienen acceso libre al mercado de la EU(excepto carnes, transgénicos, ciertos cosméticos,y algunas cosillas más…).
  2. b) Cuestiones reglamentarias y barreras no arancelarias. En la actualidad  pagan menos del 3% en aranceles los productos procedentes de EE.UU.
  3. c) Normas. Actualmente nadie conoce éstas, sólo se está recogiendo información y proyectarla a los medios a través de filtraciones, nunca de información oficial.

Estos  tres componentes se negociarán de forma paralela y formarán parte de un acto único que garantice un resultado equilibrado entre la eliminación de derechos, la eliminación de obstáculos reglamentarios al comercio innecesarios y la mejora de las normas que den lugar a resultados importantes en cada uno de estos componentes y una apertura efectiva y recíproca de los respectivos mercados”

Vamos a intentar explicarlo

La Comisión Europea explica en su web que ésta negociaciones son “un tratado de comercio que se está negociando con los Estados Unidos, con el objetivo de “eliminar los obstáculos comerciales para facilitar la compraventa de bienes y servicios entre la UE y los EEUU”. Para conseguir este objetivo el tratado propone eliminar la “regulación innecesaria” y las “barreras burocráticas”. Según la Comisión Europea si se eliminan estas “reglas innecesarias” la economía europea podrá crecer 119.000 M€ cada año y generar millones de puestos de trabajo.

Pero antes de continuar con el tratado, es necesario ver quién es la “Comisión Europea” que hace estas promesas. La Comisión Europea es el equipo de gobierno de la UE y actualmente está integrado por miembros del PP y los socialistas europeos, que después de las elecciones, pactaron para gobernar Europa. Haciendo un paralelismo a nivel local, la Comisión Europea es como un gobierno de España integrado por PP-PSOE.

Explico esto porque se tiende a ver la Comisión Europea como un órgano neutro cuando no lo es y porque es importante saber que quien impulsa el tratado es un gobierno integrado por el PP y los homólogos europeos del PSOE. La Comisión Europa propone “eliminar la regulación innecesaria”. Pero a qué “regulaciones innecesarias” se refiere? El único ejemplo que tienen es: “Un coche fabricado en la UE tiene que pasar los controles de seguridad de la UE. Pero aunque la UE haya dado por bueno, el coche tendrá que volver a pasar controles de seguridad en los EE.UU., a pesar de que la normativa de seguridad es similar”, lo que encarece el producto. La propuesta de un mismo procedimiento sirva para EEUU y para la UE tiene mucho sentido. Pero este tratado va mucho más allá de la seguridad de los coches y se extiende a toda la regulación: alimentos(transgénicos, lavado de pollos con cloro,etc..), medio ambiente ( fracking) , productos químicos y todo lo que se aprueba en los parlamentos de toda Europa.

Entonces con este tratado, una prohibición contra el fracking aprobada por el Parlamento de un país de la UE podría ser calificada como una “barrera burocrática” y ser abolida? Un salario mínimo podría ser considerado una “regla innecesaria” que podría ser obviada? Posteriormente comentaré una caso que os asombrará.

Los contrarios al tratado creemos que sí y hablamos abiertamente de “ataque a la democracia”.

¿Quién está detrás el nacimiento del TRATADO?

La organización Corporate Europe (dedicada al estudio de las interacciones entre empresas y parlamentarios europeos)  bautizó el TRATADO como “la constitución de las multinacionales”. Si miramos quienes son sus “padres fundadores” esta definición no es descabellada.

La primera reunión estaba convocada por el Secretario de Comercio estadounidense y el vicepresidente de la Comisión Europea. Entre los invitados a estos “diálogos” estaban los representantes de Goldman Sachs, BP, Ford, Xerox, Phillips, Repsol y el fabricante de armamento Dresser Industries. El objetivo de la reunión era “posibilitar que los líderes empresariales de ambos lados del Atlántico identifiquen las claves sobre el comercio entre Europa y EEUU” e “indicar los pasos que se deberían seguir para reducir el costo de hacer negocios “. Es decir: los empresarios se reunieron para decirle a la UE y a los EE.UU. lo que tenían que hacer en materia comercial.

Desde entonces los “poderes económicos” no han dejado de presionar a los gobiernos de EEUU y la UE para “indicar los pasos” y luchar contra las “reglas innecesarias”. Después de años y millones de euros invertidos en lobbys, en 2013 Barack ObamaAngela Merkel y el entonces presidente de la Comisión Europa, Durao Barroso, crean un ente llamado “Grupo de Alto Nivel sobre Empleo y Crecimiento”. El objetivo de este grupo es “examinar a fondo las oportunidades” de hacer un tratado de comercio entre EEUU y la UE.

Cómo se negocia el TRATADO?

Tanto EEUU como la UE han designado un representante suyo para llevar las negociaciones. El “negociador jefe” en nombre de los EE.UU. es Daniel Mullaney y el de la UE es Ignacio García Bercero.

En Europa uno de los primeros que pidió información concreta fue la corporación observatorio europeo quien a finales de 2013  pidió a la Comisión Europea la lista de los participantes en las conversaciones preparatorias de las negociaciones del TRATADO.

Tras varias negativas la Comisión Europea se vio obligada a dar una lista con las 130 reuniones que habían tenido lugar hasta el momento. Según la información de la propia Comisión Europea, de los 130 encuentros, 119 (un 93%) fueron entre miembros de los gobiernos y grandes multinacionales: Morgan Stanley, General Motors, British Telecom, Met Life, Ford, Nokia o la British Bankers Association , entre otras.

Las negociaciones del TRATADO también incluyen varios “grupos asesores”. Estos “grupos asesores” están “dominados por sectores financieros”. Un hecho que reconocen los mismos grupos, que se han mostrado satisfechos que los “grupos asesores” hayan adoptado “una perspectiva empresarial” y que “hablen un lenguaje empresarial”. En la otra  costa del Atlántico las cosas son similares. El 84% de los “asesores” en las negociaciones del TRATADO en EEUU representan a los grandes sectores financieros, donde encontramos la farmacéutica Abbot, el gigante agroalimentario Cargill o los fondos de inversión Capital Partners.

    “30 años de opacidad”

 Cuando la corporación europea hizo pública la lista donde se veía que los participantes en las negociaciones eran básicamente grandes grupos multinacionales, los negociadores de EEUU se

pusieron nerviosos y pidieron explicaciones a la parte europea sobre la “confidencialidad” de las negociaciones. Para tranquilizarlos el negociador europeo, García Bercero, envió una carta a su homólogo norteamericano Daniel Mullany. En la carta, con fecha de 5 de julio de 2014, Bercero informaba a los norteamericanos que “todos los documentos relacionados con las negociaciones estarían cerrados al público durante 30 años”. Esto incluye, incluso, a los diputados del Parlamento Europeo ya que, según Bercero, los documentos sobre las negociaciones del TRATADO quedarían fuera de la Regla 1049/2001 en la que todos los documentos de las instituciones europeas deben ser públicos. Todos excepto los del TRATADO, porque tendremos que esperar 30 años …

¿Pero es bueno para la nuestra economía?

Según la Comisión Europea ,quién puede preocuparse de la opacidad cuando estamos ante un boom económico que generará millones de puestos de trabajo? El TRATADO generará “unos ingresos extra de 545€ por hogar” en toda Europa y más de un millón de puestos de trabajo, con un incremento anual del PBI de un 0,5%. Estas cifras están contenidas en un estudio realizado por la Comisión Europea que tenía como objetivo “aportar información sobre la conveniencia de abrir las negociaciones sobre el TRATADO”.

Pero este informe no convence a nadie. Por un lado, y con respecto al hipotético beneficio de 545€ por hogar, distintos centros de investigación: “que en realidad  no se podía esperar más de 50€ al año por hogar”… Y eso teniendo en cuenta que los beneficios se repartan de manera homogénea: beneficiará el TRATADO por igual a un empleado que a un ejecutivo de la banca de inversión? Yo lo dudo.

Por su parte, el profesor de la Universidad de Manchester y experto en tratados de comercio, Clive George, pone en cuestión estos datos: “En primer lugar, estas previsiones responden al escenario más optimista de los tres que recoge el documento. En segundo lugar se obvia que, de confirmarse, estos resultados tardarán 10 años en ser operativos, según reconoce el mismo informe”. Así, el incremento quedaría “no en un 0,5% sino en un 0,05% anual repartido en 10 años en el mejor de los casos”.

Pero si las ganancias esperadas son tan escasos, qué interés tienen los impulsores del TRATADO?  Según nuestros estudios, la ganancia está en la desregulación que permitirá que las empresas privadas se hagan con los servicios públicos europeos. Según diversos estudios “La UE y EEUU se encuentran inmersos en un escenario post-burbuja en el que ya no pueden ganar dinero prestando dinero” y por ello “han elegido convertirse en rentistas, con la intención de comprar carreteras para poner peajes”, es un ejemplo que se hace extensivo a todo el sistema público europeo, incluyendo “escuelas, cárceles y hospitales”.

Nosotros advertimos que con el TRATADO “ los servicios públicos están en primera línea de fuego ya que uno de los principales intereses del TRATADO es permitir a las empresas de EE.UU. hacerse con los servicios públicos europeos”. Una amenaza bastante real como para que el gobierno escocés, expresidido por Alex Salmond, haya exigido al gobierno de Londres que “proteja el sistema público de salud de la amenaza del TRATADO” ante la amenaza que “gran compañías sanitarias de EEUU se hagan con el servicio público de salud

La propaganda del TRATADO

Como hemos visto antes, el TRATADO está en fase de negociación y las disputas a su alrededor parecen de carácter estrictamente ideológico. Así, por un lado tenemos una coalición PP-PSOE a la europea que augura un boom económico y por otro, un creciente número de opiniones que advierten de los peligros del TRATADO.  Ante este escenario, puede ser útil ver los resultados que han dado otros tratados similares, como por ejemplo el NAFTA, el tratado del libre comercio entre Canadá, EEUU y México, en el que se inspira el TRATADO.

 

    Las promesas del NAFTA

El NAFTA se aprobó en 1994 y fue presentado a los habitantes de los países participantes como una “oportunidad histórica”. Veinte años después, sin embargo, la realidad es muy diferente a lo que se prometió.

En un estudio publicado por el Center for Economic and Policy Research (CEPR) con sede en Washington, el impacto del NAFTA en México es indiscutiblemente negativo. El subdirector del CEPR y profesor de economía de la Universidad de Michigan, Mark Weisbrot fue claro: “el tratado fue un terrible error considerando cualquier indicador económico y social”

En EEUU el impacto del NAFTA tampoco es muy alentador. Con motivo del 20 aniversario del NAFTA el influyente diario digital The Huffington Post titulava: “La economía de EEUU ha perdido 700.000 puestos de trabajo a causa del NAFTA”. En este sentido el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz escribía en The New York Times en 2006 una columna titulada “Promesas incumplidas” donde analizaba el impacto del NAFTA: “Libre comercio no implica crecimiento”. E iba más allá: “El NAFTA no ha cumplido las fervientes expectativas de sus defensores”. Según Noam Chomsky, del Massachusetts Institute of Tecnology “el NAFTA ha profundizado en las desigualdades y ha sido un mecanismo para transferir una enorme cantidad de riqueza desde las clases bajas y medias hacia las cuentas bancarias del 1%”. Según Stiglitz esto obedece a que “el NAFTA ocultaba una serie de nuevos derechos para las empresas, que debilitan la democracia en toda América del Norte”. Si, habéis leído bien: “una serie de nuevos derechos para las empresas, que debilitan la democracia en toda América del Norte”.

 

El fin de la democracia

Estas afirmaciones se materializa en una cláusula del TRATADO llamada ISDS (mecanismo de resolución de conflictos inversor/estado), Según la Comisión Europea el objetivo de este mecanismo es “encontrar un equilibrio entre el derecho de los Estados a regular y la necesidad de proteger a los inversores” un instrumento que permite que las multinacionales pongan demandas contra las decisiones de los estados. La idea es que si un inversor considera que una ley de un parlamento democrático perjudica sus intereses, pueda recurrir a una instancia distinta que haga de mediador entre el estado y el inversor. Pero para ello no existen los sistemas legales de cada país? La Comisión Europea lo vuelve a dejar claro: “El hecho de que un país cuente con un sistema jurídico sólido no siempre garantiza que los inversores extranjeros estén protegidos adecuadamente” y por eso este mecanismo “garantiza a los inversores un foro al que acudir cuando quieran reclamar una indemnización”. Se puede decir más claro? Si, la European Bussines, una federación de patronales europeas donde encontramos la CEOE y a las ceoes de cada estado europeo. Esta federación alabó el TRATADO diciendo que “las diferencias regulatorias deben ser eliminadas”, haciendo referencia a las “reglas innecesarias” de las que hablaba la Comisión Europea. Pero van más allá: “debemos prevenir que surjan regulaciones nuevas”.

Estas reflexiones implica un salto cualitativo. Ya no estamos hablando de modificar “regulación innecesaria” para “evitar la burocracia”. De lo que estamos hablando es de impedir que los parlamentos democráticos hagan nuevas leyes. Este mecanismo es la herramienta que permite al TRATADO acabar con la democracia.

El mecanismo de resolución de conflictos ya está en funcionamiento en otros tratados de comercio que ya están en vigor y que están siendo utilizados contra las decisiones de los parlamentos democráticos. Veamos 4 ejemplos

1) La compañía energética sueca Vattenfall reclama al gobierno alemán 3.700 millones de euros por su decisión de abandonar gradualmente la producción de energía nuclear a raíz del desastre de Fukushima.

2) En uno de los múltiples casos de este mecanismo presentados contra Canadá después de la entrada en vigor del tratado, este país fue obligado a revocar su prohibición sobre el aditivo para combustible MMT bajo presiones de la compañía estadounidense Ethyl .

3) La tabacalera estadounidense Philip Morris reclama al gobierno australiano miles de millones de dólares como indemnización por tomar una medida política en materia de salud pública que obliga a vender los cigarrillos en paquetes sin publicidad.

4) El FMI interpuso una demanda al gobierno egipcio por la subida del salario mínimo de 50 dolares a 70 dolares, que tuvo que derogar.

Como se puede ver, no estamos hablando de pequeños países del tercer mundo. Estamos hablando de que las grandes multinacionales detienen la acción de los parlamentos de grandes y supuestamente poderosos países. Pero gracias al mecanismo estos parlamentos quedan supeditados a este tipo de “justicia para multinacionales”, con tribunales estrechamente ligados a estas mismas multinacionales y donde, curiosamente, los estados no pueden demandar las multinacionales.

EL TRATADO EN ESPAÑA

Voy a transcribir lo debatido en congreso de los diputados día 6 de mayo a moción presentada por izquierda plural

Jordi Xuclá (CIU), defendía el TRATADO abiertamente:

– El TRATADO es seguramente una de las mejores iniciativas del presidente Obama mirando a Europa. Es un acuerdo ganador, ganador en el fortalecimiento del libre comercio en el mundo libre …

El diputado de UPyD, Alvaro Anchuelo compartía por el TRATADO:

– Hay importantes sectores en los que España es competitiva y pueden mejorar sus intercambios con el TRATADO.

¿A qué sectores se refiere Anchuelo? A los pequeños comercios? Los autónomos? Veámoslo:

– Podrán mejorar sus intercambios empresas de obras públicas, infraestructuras, transporte aéreo o servicios financieros donde España tiene importantes multinacionales …

El representante del PSOE, Félix Lavilla dejó clara la postura de su partido:

– Nosotros decimos “si” al TRATADO. Los socialistas tenemos una posición clara porque beneficia a nuestro país, beneficia a la UE … Este tratado tiene un potencial enorme para crear empleo y generar crecimiento en Europa.

Finalmente, la diputada del PP, María Miguelez, lo deja claro:

– El TRATADO es una de las cosas más importantes que comercialmente le sucederá a España. Nosotros creemos en la capacidad de las empresas españolas que están construyendo el metro de Lima o la nueva terminal del aeropuerto de Heathrow Otra vez la defensa del TRATADO tiene como beneficiarias las grandes empresas. El metro de Lima lo construyen dos “empresas españolas”: FCC y ACS, la empresa de Florentino Pérez. La ampliación del aeropuerto de Heathrow la hace Ferrovial, empresa implicada en el escándalo de financiación de CiU en el Palau de la Música. Pero seguimos adelante con la defensa del acuerdo que hace la diputada del PP:

– Haremos todo lo que esté en nuestra mano para que el acuerdo se firme lo antes posible porque creemos que es bueno para España …

Estas alabanzas del TRATADO en el Congreso, sin embargo, no son el resultado de que estos partidos quisieran explicar a la población sus beneficios. Estas que hemos leído son las respuestas a una moción presentada por el grupo Izquierda Plural,  en la que se pedía, entre otras cosas, que la aprobación del TRATADO fuera sometida a referéndum. Ante esta petición CiU, PP, PSOE y UPyD votaron en contra de hacer este referéndum.

La primera pregunta que hay que hacerse ante esto es: ¿cómo es que si el TRATADO generará tanta riqueza y empleo, sus defensores llevan las negociaciones en secreto? Y también hay que preguntarse: ¿Cómo es que los partidos que defienden el TRATADO no hacen ruedas de prensa explicando a la ciudadanía el proyecto? ¿Cómo es que ningún partido intenta atruibuirse el mérito de su aprobación? Y por último: ¿cómo es que los medios de comunicación no explican casi nada al respecto? Si, según dice el PP “este acuerdo es una de las cosas más importantes que le pasará a España”(palabras textuales de Jose María Aznar) porque  todo el mundo calla y sólo dan explicaciones cuando una moción en contra los obliga a hacerlo? Desde aquí apuntamos una respuesta: “Los gobiernos tienen pánico que la ciudadanía hable de este tratado”.

   ¿Qué podemos hacer?

La buena noticia es que la presión popular puede detener el TRATADO. La presión popular está haciendo que gobiernos de varios países europeos empiecen a ver peligrar sus expectativas electorales debido a su apoyo al TRATADO. Como hemos visto antes, las negociaciones del TRATADO están llevando a cabo de espaldas al Parlamento Europeo y la Comisión ha negado incluso que este parlamento pueda tener capacidad de intervención en las negociaciones. Así la votación sobre el TRATADO el Parlamento Europeo no será debatida sino que los grupos sólo podrán elegir entre votar a favor o en contra. No se podrán hacer enmiendas ni se podrán debatir puntos concretos. Actualmente el Parlamento Europeo está dominado por el PP Europeo y por los socialistas europeos pero como decimos, las presiones domésticas podrían hacer que la unidad a favor del TRATADO se rompiera ya que el Parlamento Europeo no hay  “disciplina de voto”. Otra brecha que se abre para detener la aprobación del TRATADO es que uno de los estado de la UE (puede que Grecia) se niegue a aprobarlo, lo que provocaría su paralización. En todos estos escenarios, la movilización ciudadana, la presión política y la toma de conciencia sobre lo que significa el TRATADO serán herramientas imprescindibles.

 

Nuevas noticias de la última ronda de negociaciones. La 8ª. En Grecia el nuevo Gobierno ya ha dicho que no va a aceptar el TTIP, venga como venga.  

A esto la UE ha rectificado: No somos un club de 28 Estados en que cada uno dice ‘esto me gusta, esto no’. Tenemos que cooperar para llegar a acuerdos mayoritarios.

La ratificación del TTIP la harían los 28 gobiernos por mayoría cualificada. Significa que un Estado o dos o tres se pueden oponer… y a pesar de eso se aprobaría.

Luego quedaría el obstáculo del Parlamento griego… pero Grecia es la cuna de la democracia y todos sabemos cuáles son las obligaciones en el contexto internacional político y jurídico del siglo XXI. La democracia decidirá.

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